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De cuadros y de cuentos. Para entrar en tema... Jorge Luis Borges

#Lengua española y #Literatura 
#cuentos #ALaManeraDe 
#ManuelMujicaLainez
#MuseoDelPrado #MuseoNacionalDeBellasArtes
#ArtesEnLaClaseDeLenguaYLiteratura
#proyecto #ActionPédagogique
"Unos jóvenes cuentistas en el Museo Nacional de Bellas Artes"
#LiceoFranco-ArgentinoJeanMermoz



Sobre el hecho estético.

No sé si es porque antes de entrar de lleno en el proyecto trabajaremos en una unidad dedicada a la mitología clásica o si es por otra razón... 
Siento que este párrafo final de un ensayo de Jorge Luis Borges también (me, nos) ayuda a ir entrando en tema.

Fragmento de La muralla y los libros en Otras inquisiciones

 



Esto tiene continuación. Ver De cuadros y de cuentos. Todas las Entradas.  

De cuadros y de cuentos. Para entrar en tema... Amélie Nothomb

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#proyecto #ActionPédagogique
"Unos jóvenes cuentistas en el Museo Nacional de Bellas Artes"
#LiceoFranco-ArgentinoJeanMermoz



Un párrafo de Amélie Nothomb en Ni d'Ève ni d'Adam para ir entrando en tema...





Esto tiene continuación. Ver De cuadros y de cuentos. Todas las Entradas. 

De cuadros y de cuentos. Todas las Entradas

 #Lengua española y #Literatura 
#cuentos #ALaManeraDe 
#ManuelMujicaLainez
#MuseoDelPrado #MuseoNacionalDeBellasArtes
#ArtesEnLaClaseDeLenguaYLiteratura
#proyecto #ActionPédagogique
"Unos jóvenes cuentistas en el Museo Nacional de Bellas Artes"
#LiceoFranco-ArgentinoJeanMermoz



Todas las Entradas relacionadas con el proyecto: 
"Unos jóvenes cuentistas en el Museo Nacional de Bellas Artes"

Para entrar en tema... Marguerite Yourcenar
Para entrar en tema... Ramón Gómez de la Serna



Entradas en preparación:
El proyecto
Los cuentos elegidos

Estimulación de la lectura, por Ricardo Mariño

(Algunas) "Máximas y mínimas sobre estimulación de la lectura", por Ricardo Mariño.






Tomadas de la ponencia presentada por el autor en la mesa redonda "La lectura continúa", realizada en el marco de las Jornadas para Docentes y Bibliotecarios "Escenarios para la promoción de la lectura" en la 15ª Feria del Libro Infantil y Juvenil (Buenos Aires, julio de 2004). 




La cathédrale de Rouen, Bibliotheca

García Márquez y Prévert, por ejemplo. García Márquez et Prévert, par exemple

 

.Activar saberes previos
.Motivar ayudándome con la lengua materna
.Recordar la dimensión comunicativa pero también artística y expresiva de las lenguas (la propia y la nueva estudiada)
Como varios de mis alumnos estudiantes de español son francófonos y varios de mis alumnos de francés, hispanohablantes, cada tanto me propongo el desafío de prepararles actividades donde "cruzo" documentos producidos en una y otra lengua.

.Activer des savoirs préalables
.Motiver en m'appuyant sur la langue maternelle
.Rappeler la dimension communicative mais aussi artistique et expressive des langues (la propre et la nouvelle)

Un grand nombre de mes étudiants d'espagnol sont francophones et un grand nombre aussi de mes étudiants de français sont hispanophones, voilà pourquoi de temps en temps je me propose un enjeu: leur préparer des activités créées à partir d'un croisement de documents produits en l'une et l'autre langue.

¡Las primeras propuestas!
En voilà les premiers exemples !  

#relato #récit

#papier #papel

Para escribir hay que leer

En un curso sobre Literatura en el que seré alumna por estos meses, una de las consignas o propuestas de trabajo comenzaba por la reflexión acerca de "esas primeras lecturas que se hacen durante la infancia y la adolescencia". 

Primero, recorrí mentalmente las mías —es decir, qué recordaba de los primeros libros leídos de manera más o menos independiente—. Y luego, pasó este libro por mi cabeza: Juvenilia de Miguel Cané que leí no hace tanto, ya siendo adulta y contando para entonces con varios años de experiencia de profesora de Lengua.
Lo busqué, obviamente, y comencé a hojearlo; me encontré con que allí había escrito no pocos comentarios sobre los márgenes y 
resaltado varios párrafos. 

Por ejemplo, en el Capítulo III, había seleccionado tooooodaaaaaas estas líneas que a continuación transcribo:

(...) Maquinalmente tomé un libro que allí había y me fui con él. Una vez en clase, y cuando el silencio se restableció, me puse a leerlo. Era una traducción española de Los tres mosqueteros, de Dumas. Decir la impresión causada en mi espíritu por aquel mundo de aventuras, amores, estocadas, amistades sagradas, brillo y juventud, mundo desconocido para mí; decir la emoción palpitante con que seguía al hidalgo gascón desde su llegada a París hasta la noche sombría del juicio, el odio al cardenal, mi júbilo por los fracasos de éste, mi ilusión maravillosa, es hoy superior a mis fuerzas. 

Toda esa noche, con un cabo de vela, encendido a hurtadillas, me la pasé leyendo. Al día siguiente no fui a los recreos, no salí de mi cuarto, y cuando al caer la tarde concluí el libro sólo me alentaba la esperanza de la continuación.  

Escribí a mi madre, vinieron los Veinte años después, El vizconde de Bragelonne, que me costó lágrimas a raudales, un Luis XIV y su siglo, también de Dumas, crónica hecha sobre las memorias del tiempo —cuyo único defecto era a mis ojos no ver figurar en ella a D'Artagnan, principal personaje de la época, en mi concepto— y multitud de novelas españolas, cuidadosamente recortadas en folletines, unidos por alfileres, y algunos de cuyos títulos me acuerdo todavía, aunque después no los haya vuelto a ver. El espía del Gran Mundo, novela francesa, en la cual hay una especie de Calibán, pero bueno y fiel, que chupa en una herida el veneno de una víbora; La gran artista y la gran señora, que después he sabido fue por un año la "coqueluche" de las damas de Buenos Aires. La verdad de un epitafio, donde el héroe roba de un sepulcro a su amada, aletargada como Julieta, y le abre la mejilla de un feroz tajo para desfigurarla a los ojos de sus enemigos; El clavo, un individuo a quien le perforan el cráneo, durante el sueño, con un clavo invisible a la autopsia, pero que algunos años después aparece gravemente incrustado en su calavera, sobre la que un romántico medita en un cementerio, como Hamlet con el cráneo del "poor Yorick"; los Monjes de las Alpujarras y Men Rodrigo de Sanabria, dos de los mejores, tal vez los únicos romances realmente históricos de Fernández y González, con una brutalidad de acción propia de la época; el Hijo del Diablo, cuya primera parte me enloqueció, haciéndome soñar un mes entero con mantos encarnados, caballos galopando bajo la noche y el trueno, viejos alquimistas calvos y sombríos, etc.; Dos cadáveres, un salvaje romance de Soulié, que pasa en Inglaterra, bajo el efímero protectorado de Ricardo Cromwell, y cuyos dos personajes principales son los cuerpos de Carlos I y de Oliverio Cromwell, con sus féretros respectivos, sobre los que pasan cosas inauditas, etc., etc. Uno de los recuerdos más vigorosos que he conservado es la impresión causada por los Misterios del Castillo de Udolfo, de Ana Radcliffe, que cayó en mis manos en una detestable edición española, en tres tomos, con x en vez de j, y j en vez de i. (...)

Por medio de canjes y "razzias" en mis salidas de los domingos, más o menos autorizadas por los parientes que tenían bibliotecas, todo Dumas pasó, Fernández y Gonzáles (¡un saludo al Cocinero de su Majestad, que cruza mi memoria!), Pérez Escrich, que había ya ofendido el sentido común y el arte con unos veinte tomos, y una infinidad de novelas que no recuerdo ya. Un día supe que un compañero tenía La Hermana Gabriela, de Marquet. Me precipité a pedírsela, reclamando derechos de reciprocidad (...)


Y del Capítulo XXIII, había seleccionado el párrafo inicial (que a la luz de lo que precede parece más que previsible, ¿verdad?)  

Fue un día bullicioso aquel en que se nos anunció que en breve empezaría a funcionar la clase de literatura regida por el señor Gigena. Teníamos hambre de lanzarnos en esa vía del arte; las novelas nos habían preparado el espíritu para esa tarea y nos parecía imposible que al año de curso no nos encontráramos en estado de escribir a nuestra vez un buen romance, con muchos amores, estocadas, sombras, luchas, escenas todas de descomunal efecto. 

En fin, una idea aparece claramente: la lectura como trampolín necesario para la escritura.

El francés (¡y el japonés!) / Le français (et le japonais !)


No es un ensayo ni un manual de didáctica. Es una novela. 
Eso explica mi sorpresa al encontrar durante su lectura tantos, y muy "reales" además, comentarios y diálogos referidos a la enseñanza-aprendizaje de lenguas.

Contexto: 
Una joven escritora belga (Amélie) regresa a Japón —país donde nació y vivió algunos años de su infancia— a estudiar japonés en la universidad y un poco también para poner a prueba sus recuerdos de niña y con el deseo de escribir.
Al mismo tiempo, da clases de francés a un joven tokiota (Rinri) y no cuento más sobre la trama, por prudencia ;-)

El título de la novela es Ni d'Ève ni d'Adam y su autora, Amélie Nothomb. 
A medida que la leía fui subrayando esas reflexiones relacionadas con mi profesión de profesora de lengua extranjera que ahora me da gusto transcribir y compartir aquí.
...

Il ne s'agit pas d'un essai ni d'un manuel de didactique mais d'un roman.
Voilà ce qui explique ma surprise au moment d'y retrouver divers, et certainement vraisemblables, commentaires et dialogues concernant l'enseignement-apprentissage des langues.

Contexte :
Une jeune écrivaine belge (Amélie) retourne au Japon —pays où elle est née et a habité pendant son enfance— pour étudier le japonais ainsi que pour revivre ses souvenirs et mener à bien un travail d'écriture.
Elle assure en même temps des cours de français à un jeune tokyoïte (Rinri) et j'arrête là mon récit, par prudence ;-) 

Le titre du roman est Ni d'Ève ni d'Adam et le nom de son auteure, Amélie Nothomb. 
Pendant la lecture, j'ai souligné ces réflexions et paragraphes liés à ma profession d'enseignante en langues étrangères ; j'ai pris plaisir à les transcrire et les partager maintenant ici.













El Decorativo en clave de Mitología, la guía de recorrido

Gorgona, Alberto Lagos. Ver aquí.

 
Diana cazadora, Ossip Zadkine. Ver aquí.

La semana pasada visité el Museo Nacional de Arte Decorativo con mis alumnos de 6to grado (de 10 y 11 años).

El Decorativo en clave de Mitología 
Tal fue el título de la guía de recorrido que redacté para ellos con el objetivo de ayudarlos a encontrar, en las diferentes salas y en el jardín del museo, una decena de obras inspiradas en los mitos clásicos, primer tema de nuestro programa de Lengua y Literatura y motivo de nuestra visita. 

Comparto a continuación dicha guía; me hace ilusión pensar que a algún colega le puede venir bien, dar ideas...

Ver y descargar aquí. 

Siguiendo estos pasos, plegué las hojas impresas para darles forma de librito:



Sumo asímismo a esta Entrada, la plancha ilustrada de la que me serví para redactar la invitación:

Créditos: DLTK's Template Printing

¡Manos a la obra!
Así armaron los chicos sus Gorgona-Invitación:



¡Siempre me gustó "tematizar" las invitaciones! Ver aquí. ¡Debía ser dicho! ;-)

Y termino publicando unas infografías que viene bien leer y releer cada vez que diseñamos visitas a museos para los más jóvenes de nuestros alumnos. Ambas están redactadas en francés, mientras encuentro algunas similares en español, ¡sepan disculparme los colegas no francófonos!

Créditos ver aquí.


Créditos ver aquí. 

Más obras del Museo Nacional de Arte Decorativo inspiradas en la mitología clásica:

La eterna primavera, Auguste Rodin. Ver aquí.

Diana. Ver aquí.

En mi blog Artes, ayer publiqué:  Las guías de los museos; su razón de ser.
¡Invitado quien quiera leer sobre las guías y de paso descubrir más obras del Decorativo motivadas en la mitología!

¿Por qué encontramos arte en las clases de lengua extranjera y de literatura?

¿Por qué encontramos arte en las clases de lengua extranjera y en las de literatura?

Como respuesta transcribo un párrafo de Enseñar a mirar imágenes en la escuela, G. Augustowsky, A. Massarini y S. Tabakman. Serie Respuestas, Tinta fresca. 

Las representaciones visuales comunican cuestiones vinculadas con su autor y también informan acerca de la época y la sociedad en la que se crearon. La imagen transmite información de un modo codificado según cada cultura, porque se trata de un producto social e histórico. Así, por ejemplo, la acuarela de un paisaje realizada hacia fines del siglo XIX que representa un lugar determinado es, además, la expresión de las emociones y las ideas del artista que la pintó. También brinda información acerca del genéro paisaje y de las pautas, los formatos y las normas plásticas establecidas en aquella época para realizar este tipo de representaciones. Estos aspectos comunicativos hacen de la imagen un medio para el conocimiento, un vehículo privilegiado del pensamiento y la cultura, y una valiosa herramienta para transmitir información.

Veamos la obra que seleccioné para ilustrar esta Entrada:

La cinchada, José Aguyari.    
Obra perteneciente a la colección del Museo de Arte de Tigre.

Y leamos a continuación algo de lo escrito sobre la misma en el catálogo del museo:

En la imagen se ven dos gauchos que tensan una cuerda con el propósito de cinchar al adversario y demostrar así la fortaleza de su animal. Dos criadas negras sentadas en el césped y otro paisano, posiblemente oficiando de juez, acompañan el juego.
El campo, si bien vecino de la ciudad (en el bajo, a la vera del río), es proyectado en esta instancia como el espacio donde estos entretenimientos todavía son posibles. Claro contraste con la civilizada y urbana Buenos Aires representada a través del perfil de sus cúpulas, fuerte y chimeneas en la línea del horizonte. 
Así el artista pone de manifiesto la mirada que preponderó en el arte del siglo XIX a la hora de representar el paisaje de la pampa (...) ante una geografía que ofrecía pocos atractivos para alguien formado en la tradición artística europea, para cobrar interés ese "desierto" debía transformarse en el escenario que alojaba las actividades y hábitos que tipificaban a indios y gauchos.