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De cuando el emprendedor autónomo salta de alegría

Sobre lo sobresaltada, azarosa, venturosa, nunca monótona ni serena y siempre estremecedora y desafiante que es la vida del emprendedor autónomo.
Preparando clases de mi curso basado en la novela de Georges Perec La vie mode d’emploi, me detuve ante este párrafo que muestra algo de la vida de los profesores independientes.

Los pongo en situación:
Valène es un artista que dicta clases particulares en su taller.
Bartlebooth, su futuro alumno.
En la página 154, Perec narra la primera visita de Bartlebooth a quien será su profesor de acuarela y la reacción de este.




La première fois qu’il vint le voir, en janvier mille neuf cent vingt-cinq, Bartlebooth lui dit seulement qu’il voulait apprendre à fond l’art de l’aquarelle et qu’il souhaitait prendre une leçon quotidienne pendant dix ans. La fréquence et la durée de ces cours particuliers firent sursauter Valène qui se trouvait parfaitement heureux quand il avait décroché dix-huit leçons en un trimestre.

La primera vez que Bartlebooth fue a verlo, en enero de mil novecientos veinticinco, le dijo que quería aprender a fondo el arte de la acuarela y que deseaba tomar una clase diaria durante diez años. La frecuencia y la duración de aquellas clases particulares hicieron saltar de alegría a Valène, que se sentía felicísimo cuando conseguía dieciocho lecciones en un trimestre.

De cómo es ser emprendedor autónomo


En "El nervio óptico" de María Gainza, más precisamente en la página 12, me encontré con un párrafo que describe, haciendo omisión del caracter ficcional del relato, cómo es ser emprendedor. 
¡Y a mí ese fragmento me gustó! Y me resultó tan esclarecedor y motivador a la vez que decidí transcribirlo y compartirlo aquí:

(...) La mujer me escaneó con el mismo estupor con que la noche anterior me había dicho por teléfono que no entendía mi insistencia en ir cuando ella bien podía enseñar las pinturas sola. Yo era directora, secretaria, cadeta y guía en mi empresa, así funcionaban esos tours privados que me mantenían a flote, le había intentado explicar, aunque no con esas palabras. "Está bien, veo que es ambiciosa, la espero a las doce", murmuró ella antes de cortar. Y ahí estaba yo al día siguiente (...)

"Los maestros y profesores, la escuela, los alumnos, las tareas, el trabajo en el aula..."




Es un álbum de Flickr en el que reúno historietas relacionadas con los temas que anuncia su propio nombre. Y son, nada más y nada menos, historietas que me ayudan a reflexionar sobre mi trabajo.
¡Que disfruten del recorrido!

Y a continuación, a modo de ejemplo, comparto la última "incorporación" al álbum: 
El profesor ha de ser... Autor: Quique. 


¡Me gusta mucho este chiste! Más allá de la risa que el mismo busca generar, refleja con total fidelidad la concepción que la sociedad tiene acerca de cómo debería ser nuestro trabajo. 

Algunas de las preguntas y respuestas que me surgen de su lectura son: ¿cuándo le hicimos creer a la sociedad que nosotros podríamos ser así? ¿o nosotros tomamos ese "ha de ser..." sin chistar? 
En lo personal, pago el precio que implica la certeza de que estoy lejos de ser así: frustración. Y pago el precio que implica intentar llegar a ser así: horas, horas y más horas de dedicación.

¡… Castrillejo nos lo había avisado!

¡Y pensar que Castrillejo nos lo había avisado! o 
¡Y por suerte Castrillejo nos lo había avisado!
¿Cuál será la frase correcta?  Al final, la respuesta. 


Victoria Castrillejo (nombre sinónimo de enseñanza de español, e-learning, moodle, podcast y todo lo que se les ocurra relacionado con esta profesión que tanto nos interesa) siempre comenta, alerta, se explaya, advierte, “lastima” corazones cándidos, incomoda, molesta conciencias ajenas, llama la atención, hace notar, previene…  al abordar el tema de las condiciones laborales de los profesores que trabajamos en la modalidad blended learning o con TIC o con herramientas web 2.0 o e-learning.

Hoy, por ejemplo,  en su cuenta en Twitter escribe:
Tweet Victoria Castrillejo

Pero esta Entrada y su título, “… Castrillejo nos lo había avisado”, vienen a cuento porque recuerdo palabras suyas mucho más antiguas y que en este momento siento deseo de compartir y comentar:
Ya en el 2008 ella narraba en su blog una experiencia de trabajo en modalidad exclusivamente presencial y agregaba: Después de tres años acostumbrada a entender la preparación de actividades en línea, la moderación en foros, la digitalización de material y un largo etcétera como una parte más de la docencia, este semestre de clases “cara a cara” ha resultado una liberación.  Sólo después de un semestre preparando clases únicamente presenciales me he dado cuenta de la enorme carga de trabajo que supone la docencia universitaria en modelo de “blended learning”.

En los párrafos siguientes explicitaba su planteo y añadía cosas (¡impiadosamente desalentadoras!) como: menos vida personal, probablemente síndrome del “burn-out”, ninguna mejora en mis condiciones laborales (ni en salario ni en seguridad del puesto de trabajo) y concluía, seguro es intuir que enojadísima, diciendo que al menos en su medio profesional, el e-learning estaba condenado al diletantismo (sic).

Quienes como yo por esos años sentían la necesidad de “rerumbear” la actividad profesional hacia el e-learning y el blended learning, con estos párrafos podrían haber liberado sobradamente sus conciencias, borrado sus inquietudes y haberse quedado tranquilos en el hábitat del presencial… Sí y solo sí de no haber sido por esta frase que la incansable Victoria se ocupaba de introducir en la misma Entrada: También considero que podría realizar mi trabajo de forma más eficaz si invirtiera tiempo en la enseñanza en línea.  Y demás comentarios irresistibles como motivar y orientar de forma más personalizada a sus alumnos...

Por suerte, todos seguimos en lo iniciado, detrás del cambio buscado. 

¿Descorazonadas, sinsabores y paredes por delante?
Decenas, centenares; pero podría afirmar que nadie pensó nunca:¡Y pensar que Castrillejo nos lo había avisado!  
Muy por el contrario: estábamos alertados.

2011: No siempre ni en todos los ámbitos pero poco a poco las condiciones mejoran. 
Es difícil conseguir que esto suceda… nada en nuestro trabajo es obvio a los ojos ajenos (léase, a los ojos de quienes nos contratan): muchas horas de las que dedicamos a cada proyecto las pasamos en casa, por ende nadie nos ve.  Tampoco nadie nos ve por los pasillos cargando kilos de copias-papel para corregir, corregimos documentos en otros formatos... Que cada cual agregue su ejemplo… hay muchos.

El cambio que queda por hacer es enorme: hay muchas opiniones que ayudar a modificar, muchos prejuicios que revertir, mucho por dar a conocer…   
En fin, quedan muchas postas por tomar y, siempre que se pueda: recordar y refrescar el tema para que el cambio continúe, aumente y llegue a todos los ámbitos.

Creo que ya somos muchos los profesores que integramos TIC a las prácticas y que podemos considerarnos cada vez menos diletantes; por eso termino diciendo:   
¡Y por suerte Castrillejo y muchos otros nos lo habían avisado y así pudimos continuar con nuestra intención sobre aviso, mejor preparados!

Apostilla:
En lo personal, en aquellas situaciones en las que compruebo que las cosas no son como quisiera, situaciones en las que ningún beneficio-estímulo-apoyo se suma a mi trabajo de modesta e-profesora, aprendí a hacer algo: sentir que las horas de preparación, por ejemplo, no son sólo una obligada "donación" altruista a la institución, a la profesión, a la web, …  sino y TAMBIÉN un autoregalo que me llena de satisfacción!!
¡Y como se ve a continuación, no soy la única!

Tweet Daniela Cattarossi