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De cuando el emprendedor autónomo salta de alegría

Sobre lo sobresaltada, azarosa, venturosa, nunca monótona ni serena y siempre estremecedora y desafiante que es la vida del emprendedor autónomo.
Preparando clases de mi curso basado en la novela de Georges Perec La vie mode d’emploi, me detuve ante este párrafo que muestra algo de la vida de los profesores independientes.

Los pongo en situación:
Valène es un artista que dicta clases particulares en su taller.
Bartlebooth, su futuro alumno.
En la página 154, Perec narra la primera visita de Bartlebooth a quien será su profesor de acuarela y la reacción de este.




La première fois qu’il vint le voir, en janvier mille neuf cent vingt-cinq, Bartlebooth lui dit seulement qu’il voulait apprendre à fond l’art de l’aquarelle et qu’il souhaitait prendre une leçon quotidienne pendant dix ans. La fréquence et la durée de ces cours particuliers firent sursauter Valène qui se trouvait parfaitement heureux quand il avait décroché dix-huit leçons en un trimestre.

La primera vez que Bartlebooth fue a verlo, en enero de mil novecientos veinticinco, le dijo que quería aprender a fondo el arte de la acuarela y que deseaba tomar una clase diaria durante diez años. La frecuencia y la duración de aquellas clases particulares hicieron saltar de alegría a Valène, que se sentía felicísimo cuando conseguía dieciocho lecciones en un trimestre.

Estimulación de la lectura, por Ricardo Mariño

(Algunas) "Máximas y mínimas sobre estimulación de la lectura", por Ricardo Mariño.






Tomadas de la ponencia presentada por el autor en la mesa redonda "La lectura continúa", realizada en el marco de las Jornadas para Docentes y Bibliotecarios "Escenarios para la promoción de la lectura" en la 15ª Feria del Libro Infantil y Juvenil (Buenos Aires, julio de 2004). 




La cathédrale de Rouen, Bibliotheca

Las invitaciones antes de WhatsApp

¡Cuando no resolvíamos todo usando WhatsApp había un encanto extra!
Estas son algunas de las invitaciones que allá por el 2014 preparé para mis alumnos.
¡Sí! efectivamente, el soporte era papel de diario arrugado. ¡La invitación debía provocarles curiosidad!  



¿El destino que nos esperaba? 
Una exposición en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA);  quería que esos jovencitos de nacionalidades diversas a los que les enseñaba español conocieran a Juanito Laguna, a Ramona Montiel, la obra de Antonio Berni y su #argentinidad. Ver aquí el sitio web de la exposición y aquí, un tablero Pinterest con las imágenes trabajadas antes de la visita. 

Y en 2016, nos esperaba La Menesunda de Marta Minujín en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA). 
Quienes conozcan esa ambientación entenderán por qué diseñé las invitaciones 
.en forma de cajita de maquillaje para recortar, plegar y armar y 
.como mosaico de televisores vintage :-)
Ver aquí el sitio web del evento y aquí, unas fotos tomadas en la muestra (¡observar las cajitas de Ylang y los televisores!).
¿Valía la pena la visita, verdad? 
A los alumnos ayudó a comenzar a comprender algo que no es para nada simple: el arte no necesariamente está dentro de un marco o encima de un pedestal.





#lenguas y #artes 
#JuanitoLaguna #AntonioBerni #MALBA
#LaMenesunda #MartaMinujín #MAMBA

Otra invitación:

Ver aquí la Entrada.

Película en la clase de español

Quienes la hayan visto coincidirán conmigo en que este 2020 tan aciago renovó la vigencia de las historias que allí se narran. 
Me refiero a la película El perro del director Carlos Sorín.


¡Siempre!
¡Todos los años!
¡No falla!
No pasa año en que no tenga entre mis alumnos adultos de #ELE #español uno que no se entusiasme ante la propuesta de mirar esta peli y que no termine sabiéndose enriquecido por las historias de vida que conoció en la hora y pico de su proyección. Y que no se sienta asimismo tremendamente reflexivo y hasta emocionado (como me sucede a mí una y otra vez, en realidad).

Son esos alumnos que gustan de las historias chiquitas, cotidianas, de los relatos sin gran estruendo y para quienes nuestra América latina es un desafío para su comprensión. ¡Y no estoy hablando de comprender la lengua española sino de comprender lo que aquí nos sucede!



Publico a continuación:
.unos enlaces que llevan a una propuesta que preparé para la clase, ver aquí y aquí y
.unas capturas de escenas maravillosas:











Lengua extranjera y música

Siete razones por las que los profesores de lengua extranjera y los profesores de música deberíamos trabajar colaborativamente: 

1. Porque mediante las canciones se puede aumentar considerablemente el tiempo de exposición a la lengua estudiada. Porque conocer otra lengua motiva a explorar nuevas músicas.

2. Porque unos y otros tienen interés en conocer mejor y en enseñar a cuidar el mismo instrumento: las cuerdas vocales.

3. Porque duración, tono, intensidad, ritmo, intención, disposición… son vocabulario compartido.

4. Porque quienes cantan podrán disfrutar verdaderamente del acto si comprenden lo que cantan; porque quienes son solo oyentes podrán reforzar su vínculo con la música si comprenden lo que oyen. Porque a menudo lo mejor aprendido de una lengua es lo que se aprendió cantando.

5. Porque unos y otros sensibilizan y entrenan a la escucha atenta y en la autoescucha.

6. Porque deben luchar contra el valor de la inmediatez propio del mundo moderno: aprender una lengua requiere esfuerzo y perseverancia; lo mismo requiere aprender a tocar un instrumento o a cantar un repertorio.

7. Porque cada lengua tiene una cultura detrás que merece ser conocida y una de las maneras es mediante el conocimiento de sus géneros musicales. Porque cada estilo, cada género musical, tiene una cultura detrás que merece ser conocida y una de las maneras es mediante el conocimiento de su lengua. La música y la lengua están en el núcleo de toda cultura.


Ver imagen en Google Drive y descargarla


Imagen de base: "Rampa musical", intervención urbana, en El cinismo ilustrado, ver aquí.  Y cuando pude, tomé mi foto, ver aquí.



Profesores y alumnos produciendo sus materiales

Artista: Vincent Pianina. Ver aquí.

Una suerte de validación de lo que yo pensaba...

Hace un tiempo participé de una jornada denominada Buenos Aires y sus idiomas, Español Lengua Segunda para la Inclusión, donde los temas abordados fueron, entre otros, los materiales y la orientación que necesitamos los docentes que trabajamos con alumnos hablantes de lenguas distintas al español.

Volví a casa muy estimulada y con nuevas energías. Y la razón principal de tal éxito en mí fue la presentación a cargo de una especialista, Else Hamayan (que yo no conocía, así que fue buenísima sorpresa el encuentro), cuyo tema era: Lecciones aprendidas: La enseñanza a alumnos hablantes de lenguas distintas del español.


Me pareció excelente su exposición, tanto lo que iba diciendo —su planteo, su postura—, como la manera en que lo iba presentando: tal como anunciaba el título, hizo un listado en forma de "mitos" de las lecciones aprendidas a partir de la experiencia de los colegas que nos precedieron en el campo de la enseñanza-aprendizaje de lenguas.

Y en un momento dado yo encontré "una perlita" en su discurso, un comentario chiquito que ella hizo rápidamente y como al pasar pero que me llegó con potencia porque daba cuenta de algo en lo que yo también siempre pienso. 

Retomo: en un momento dado, mientras nos mostraba unas láminas (pósters, afiches) que usan unos profesores en Canadá para publicar, mostrar, dar a conocer y valorizar los diferentes recorridos lingüísticos de los alumnos, nos dijo más o menos lo que sigue: "qué suerte que tienen ustedes de que estas láminas no se consigan acá así las hacen ustedes mismos o lo que sería mejor, ustedes y sus alumnos".

Me gustó escuchar ello de boca de una experta. 

Lo sentí como una validación de mi postura en favor de la creación, mashup, reciclaje, etc. de los materiales de clase a cargo de los profesores.

Celebro que se perciba como algo normal que las instancias de producción y consumo sean de más en más difíciles de disociar. 

Creo que en el aula vale resignar calidad estética (o técnica, según el producto del que se trate) a cambio de motivación y verdadero reflejo de la idiosincrasia de los participantes.

Sin adaptación y personalización de los recursos* usados en el aula no hay emoción en el alumno ni compromiso en el profesor. Y si no hay emoción... si no hay compromiso...

A continuación comparto con ustedes el video de la conferencia: el enlace lleva directamente al momento en que Else Hamayan hace ese simple (y para mí, clave) comentario. Pero ojalá se motiven y la miren completa.




*
En el mundo de las escuelas y trabajando con niños o jóvenes es más simple imaginar esas producciones "caseras" compartidas. No doy aquí ningún ejemplo.
Y en el mundo de las clases en línea y ya con alumnos adultos, la misma puede traducirse en glosarios, fichas de gramática, sets de textos o documentos audiovisuales reunidos por temas, listas de "falsos amigos"...



Mi experiencia Twitter

Mi experiencia Twitter (y en las redes sociales en general) 

Les presento una "saga" de tweets, que va de 500 en 500, y trata de redes sociales, conexión, trabajo...

Todo empezó cuando llegué a mi quingentésimo tweet y quise celebrarlo con una publicación alusiva. Hacía ya un tiempo que participaba en la redes pero me sentía desorientada y bastante desbordada y quería, por ende, que mi tweet hablara sobre ello. El documento elegido fue este*:
Y yo, a modo de pregunta retórica, allí escribía: 
¿Así es tu relación con las redes sociales?


Luego, continué esa autoconsigna publicando un tweet especialmente atinente cada vez que completaba unos nuevos 500, a modo de mojones. 
Y hoy, años más tarde, ya autorredimida de todas las culpas y liberada de todas las cargas, publiqué mi cuatromilésimo quingentésimo tweet, disfrutando que el documento que le daba razón de ser hubiera sido este. Convencida estoy y tengo pruebas de que, al menos en el mundo profesional, ¡lo social nos hace mejores!:
This is how things evolve


Y en el mientras tanto, en la saga hubo de todo. ¡Cielo claro y nubes grises! ¡Eso sí, bastante musical por momentos!:

How connected we are... ¡Cuán cerca estamos! 
Nos decían Jens Thomas & The Fire en Connected. 
Y por entonces esa era mi creencia: conexiones infinitas, lo que sentía que las redes permitían.


#Tweet1500
Prends garde à toi
Carmen. Stromae y sus desventuras con Twitter (amor y dependencia).
¡Pero también, como en las óperas, sentía que en las redes había algo (¿poco? ¿mucho?)  de puesta en escena y una gran faceta dramática! 
Había que tomar precauciones.


Hubo asimismo un poco de sarcasmo o ironía, ¿vieron cuando llegan esos momentos (¡por suerte, fugaces!) en los que uno deja de encontrarle el sentido a ciertas prácticas?:

Ayer a las 12h32 comí un huevo duro
El artista Ben Vautier en los albores del microblogging ;-) riéndose de lo que luego sería ese costado frívolo y tan criticado de las redes sociales.


Y sarcasmo humorístico de la mano de Roberto Fontanarrosa. ¿Los tweets en las redes serían lo que los aforismos en la literatura?


Pudiendo escribir aforismos...¿Por qué escribir el Quijote?


El #Tweet2000 se lo dedicaba a mi amiga María Elena Riaño, una amiga cien por ciento en línea, en el tresmilésimo apelaba a la emoción: #Tweet3000 y en el #Tweet3500 publicaba una imagen que de algún modo explicaba y explica mi presencia en las redes:



¿Y ustedes? ¿Ustedes también han atravesado diferentes estados en su relación con las redes sociales? ¿En qué etapa se encuentran ahora?

*Intentando usar la “nueva” ortografía de la lengua española.

Por qué me gusta esta imagen

Serie: emprendedora autónoma

Las charlas previas habían sido fructíferas. Nos conocíamos bastante.
Cuando Mek Frinchaboy, la ilustradora, me propuso esta imagen como marca para mi emprendimiento la acepté sin dudarlo; me encantaba aunque no podía explicar por qué.
 
https://www.alsitiolenguas.com/ 

Solo* tiempo después encontré la razón del gusto y satisfacción que sentía cada vez que la veía publicada en tamaño ENORME, encabezando cada página de mi sitio web.
Fue cuando llegué a la conclusión de que esa lemniscata, el infinito que Mek había dibujado para enmarcar el nombre, a modo de firma, era específicamente lo que me gustaba del conjunto. Y ello porque sentí (de modo arbitrario ¡por supuesto!) que representaba el ida y vuelta permanente que tiene lugar en nuestra profesión, entre los alumnos y nosotros.
Y sí, infinitas son las cosas que aprendí de mis alumnos. Tengo plena conciencia de lo rico que a menudo resulta este intercambio. 
Hace unos meses publiqué esta Entrada: Ida y vuelta en la clase de lengua extranjera.  
Y ahora, aquí van tres nuevos ejemplos. 
Tres, bien distintos entre sí pero igual de placenteros :-)
"¡Madame, un artista que va a gustarle!"

¡Y tenían razón! Me gusta mucho. 
Gracias a Marianne, Claire y Anne-Laure, conocí a Eric Bossard. 
El curso era de español pero el arte invadía cada clase.


Gracias a Juan, a quien enseñaba francés, comencé a leer y releer El estanque de los lotos. Le estaré en deuda eterna. Amado Nervo ¡es lo más!  
Duda: ¿Habré podido yo transmitirle en contrapartida a él algo igual de significativo?

Y el último, Martín, quien así como al pasar me enseñó que el signo que comúnmente llamamos infinito tiene un nombre: la lemniscata.

*Intentando usar la "nueva" ortografía de la lengua española.
Ver lasprincipales novedades.

#ElPlacerDeHacerlo ¿Se podrá enseñar?

¿Cómo podríamos enseñar el placer de la ejecución? ¿el placer de decidir de qué manera hacer algo aun sabiendo que el resultado de lo hecho será efímero o casi invisible para la mayoría?

Transcribo un párrafo que me hizo pensar mucho; su autor es Claude Lévi-Strauss y aparece en:
 


"(...) unas medias calzas procedentes de los indios thompson, de la Columbia Británica, llevan flecos de cuero recortado, algunos tal cual y otros ornados con cuentas de hueso o de vidrio, dispuestas de dos maneras diferentes que alternan entre sí y también con los flecos sin adornos. Ahora bien, (...) cuando alguien se pone las medias calzas, ya sea en movimiento o en reposo, los flecos se enredan. La mujer que las confeccionó no buscó un efecto visible. Los cálculos que hizo, el cuidado que puso en respetarlos en su obra sólo se deben a un placer de ejecución."